camino portugués central

Recuperado por fases y de norte a sur, definitivamente en 2006 desde Lisboa, el CAMINO PORTUGUÉS CENTRAL constituye uno de los grandes itinerarios jacobeos de largo recorrido.

De Lisboa a Compostela hay 622 km, pero la mayoría de peregrinos suelen iniciar su andadura en Porto (a 242 km de Santiago) o en la frontera de Valença do Minho/Tui (los últimos 120 km).

Lógicamente, las últimas etapas son las que están más concurridas, pues este itinerario es el más utilizado tras el Francés, con el 20,8% del total de peregrinos (2019). Más de 33.300 peregrinos comienzan cada año su recorrido en Valença y Tui, lo que consagra a la Eurocidade como el tercer punto de partida, tras Sarria y Porto, más frecuente.

El último tramo del Camino está vinculado al propio relato de la Traslación, pues el cuerpo de Santiago llegaría milagrosamente, bordeando la costa portuguesa, a la ría de Arousa y, remontando el Ulla, a Padrón.

En Portugal localizamos algunos de los milagros más célebres de Santiago: el del caballero que al contemplar la nave apostólica salió del mar con su cabalgadura cubierta de conchas de vieira, el de la asistencia a Fernando I en la conquista de Coimbra o el del peregrino ahorcado y sostenido (galo de Barcelos).

Es este Camino gran ocasión para ilustrar el espíritu con su riqueza patrimonial: una catedral del Medievo, un Museo dedicado a todas las artes, santuarios, capillas, puentes, cruceros, petos de ánimas…

Monarcas lusos como la Rainha Santa (1325) o D. Manuel I (1502) completaron la ruta a Compostela, y lo mismo cabe decir del pueblo y hasta fecha tardía, siendo el principal contingente de romeros en el decaído siglo XIX.

Con las apariciones de Fátima (1917), los portugueses se centraron en su santuario mariano nacional, pero la memoria de la peregrinación se recuperó en las últimas décadas, y los Amigos del Camino señalizaron el itinerario en ambos sentidos: flechas amarillas hacia Santiago, azules hacia Fátima.

La dificultad de este Camino, en sus tramos por Galicia, no es grande, pues en gran medida avanza por la conocida como Depresión Meridiana. Con todo, las subidas y bajadas serán constantes al bordear la ría de Vigo, y se sucederán al cruzar los valles transversales entre Pontevedra y Pontecesures.

Salvo el trayecto final entre Padrón y Santiago, el Camino Central discurre por la provincia de Pontevedra, a menudo por áreas densamente ocupadas, lo que reduce el protagonismo de la naturaleza.

A propósito del paisaje, desde el vergel del Miño se avanza por el valle de A Louriña, con gran presencia industrial, hasta la Ría de Vigo, que será posible contemplar desde lo alto, y el Lérez, en el inicio de la Ría de Pontevedra. Desde la capital de provincia nos introducimos en las comarcas interiores de Caldas y Sar, siempre con importantes localidades de apoyo.

Recursos patrimoniales de relevancia son los conjuntos históricos de Tui, con su catedral, y Pontevedra, meritoriamente peatonalizado. El ayuntamiento de O Porriño, los viaductos de Redondela, las termas de Caldas o la impronta jacobea de Padrón e Iria Flavia, son otros alicientes para el peregrino.

La magia del agua te proporcionará momentos inolvidables: en una playa de la Ría de Vigo, a través de las fuentes y termas de Caldas de Reis o junto a las cascadas de Barosa.

Aunque el asfalto y el hormigón dominan, aún son muchos los tramos en los que pisaremos pistas agrarias o caminos de tierra, incluida alguna calzada.

No habrá ningún problema en el capítulo de los servicios, pues son muy abundantes tanto los albergues como otro tipo de alojamientos, así como los restaurantes y las tiendas.

De comenzar en el Miño precisaremos seis días, incluida la parada en Pontevedra, para llegar a Santiago; una semana si dedicamos otra jornada a la meta.

 

¿CÓMO LLEGAR A TUI/VALENÇA?

-Te aconsejamos que principies tu Camino al menos en Porto, capital bien conectada por avión, tren o autobús, para conocer, ya en ruta, la iglesia románica de Rates, las villas de Barcelos y Ponte de Lima, y la Serra de Labruja. Si no tienes tiempo, prométenos que al menos saldrás de Valença do Minho, ya que un Camino Portugués sin Portugal carece por completo de sentido.

 

Menos da una piedra. (Refrán)
[el refrán indica que te habrás de conformar con este pequeño bocado]

 

-Por supuesto se puede ir a Valença desde Porto, en tren desde la estación de Campanhã, alrededor de 2 h, desde 9 € (www.cp.pt). En autobús con Rede Expressos, desde la estación del Campo 24 de Agosto, algo más de 1h 30 min, desde 9 €, o con Auto Viação do Minho, alrededor de 2 h, desde 5 €. Directo desde el aeropuerto Sá Carneiro a Valença con Autna, 1 h 20 min, desde 9 €; vía Viana con Andrade Express, 2 h, sobre 12 €; o Alsa, uno diario, 1 h 25 min, desde 10 €.

-Si llegas en avión al aeropuerto de Peinador (VGO), es posible bajar a Vigo en bus Vitrasa con la línea 9A, lu-ve de 5,55 a 23,07 h cada 30 min, sábado desde las 6,40 h id., domingo de 9,30-14,30 h cada hora y de 15-23 h cada 30 min, 1,35 €, con paradas en Travesía de Vigo, para desplazarse a pie a la estación de autobuses, a 1 km, y República Argentina, para ir a la de ff.cc Vigo Guixar, 700 m. En taxi el precio fijo es de 22 €.

De Vigo a Tui la mejor opción es el autobús de ATSA, con muchos servicios al día (telf. +34 986 610 255), 35  min, 4 €, aunque el fin de semana se reducen notablemente. En tren de Renfe desde Vigo Guixar,  son pocos los servicios y la estación de Tui está a 1 km del centro; por ella también pasan los dos trenes que se dirigen a Porto, que paran en Valença (duración de 35 a 55 min, sobre 4 €).

-A Tui también llegan trenes procedentes de Ourense y Madrid, pero a la estación de Guillarei, bastante alejada.

tramos

¿QUÉ HACER EN TUI?

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Citas peregrinas (obtener la credencial)

En la catedral. De 10,45-13 y 16-21 h de junio a septiembre, hasta las 20 h en mayo, y hasta las 19 h el resto del año. Misas: lu-ve a las 10 h, domingos y festivos a las 13 h.

Lo imprescindible

Catedral. Parece una fortaleza, y de hecho tuvo esa función en el Medievo. Accedemos a ella por su pórtico del siglo XIII, y se visita como un museo salvo en la hora de las misas (4 €), incluyendo el claustro, desde el que se divisa el Miño.

Casco antiguo. Uno de los conjuntos monumentales más compactos y mejor conservados de Galicia, con sectores de la muralla, los conventos de Santo Domingo y Santa Clara, las iglesias de San Telmo y San Francisco, casonas, el antiguo hospital de peregrinos, etc.

Nuestras sugerencias

-Aprovecha, durante el verano, las visitas guiadas gratuitas que organiza la Oficina de Turismo.

-Vete al torno del convento de las clarisas y adquiere unos peixiños de almendra, elaborados con una fórmula secreta desde hace 500 años, que podrían tener un origen hebreo.

-No te pierdas, al final del paseo de la Corredoira, el Monumento al Caballo Salvaje, obra llena de movimiento del escultor tudense Juan José Oliveira.

-Tómate una bebida caliente con pastas y tartas caseras del Camino en Ideas Peregrinas, el local de las hermanas Silvana y Mónica, todo un referente en el Camino Portugués.

TRAMO VALENÇA DO MINHO-PONTEVEDRA (54,5 km)

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Atravesando de cabo a rabo la Fortaleça de Valença do Minho, esa ciudadela fortificada que aspira, junto con el casco antiguo de Tui, a ser declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, descenderemos al Miño para cruzar el puente internacional, que fue inaugurado en 1886 y presta servicio a peatones, automóviles y trenes. El ascenso hasta la catedral de Tui se efectúa por una antigua rúa que desemboca en la plaza de la catedral.

Después de recorrer la acrópolis tudense, dejamos la ciudad ante la iglesia románica de Rebordáns, y poco después cruzamos la ponte das Febres en un bello paraje.

Llegados a Orbenlle conviene que elijamos la variante de la izquierda, también llamada del río Louro, para entrar en O Porriño por el parque fluvial. El corazón de la localidad está en la porticada Praza Maior, donde se alza el Ayuntamiento neomedieval de Antonio Palacios.

El camino histórico, a partir de Orbenlle, discurre por uno de los tramos más horribles que se puedan imaginar: 3 km por el medio de un polígono industrial y de postre 1 km más por la N 550. Solo para masoquistas: sangre, sudor y lágrimas.

De O Porriño a Mos la situación no mejora hasta alcanzar A Rúa, con la iglesia de Santa Baia y el palacio de los Marqueses. Al final de una subida cruzaremos el Chan das Pipas, con la capilla de Santiaguiño de Antas, para iniciar el largo descenso a la Ría de Vigo y Redondela.

Muy peligroso el cruce de la N 550 entre Ameeiro-Longo y Veigadaña.

En Redondela toca pasar bajo los dos viaductos del ferrocarril, y junto al albergue público de la Casa da Torre (siglo XVI), donde se puede sellar. La siguiente localidad es Cesantes, desde donde divisamos la isla de San Simón, en su plácida ensenada, próxima a la playa de Cesantes.

Albergues hay muchos, los públicos a menudo con largas colas para hacerse con una cama. No sacrifiques tu peregrinación en locas carreras y tediosas esperas, planifícala con sentido porque tu tiempo es lo más valioso.

Un duro repecho conduce a los altos da Lomba y da Cabaleira, con rápido descenso a la localidad de Arcade y llegada al largo puente de Pontesampaio, que cruza el río Verdugo.

Camino de Pontevedra nos sorprende que en una zona tan alterada pueda haber pervivido casi intacta la calzada de Canicouva. A partir de la capilla de Santa Marta toca seguir una carretera, pero hay una digna y bella alternativa. La entrada en la ciudad de Pontevedra resulta interminable, pero al final llegamos a su casco antiguo, el mejor lugar para quedarnos si tuviésemos la oportunidad.

Aunque no está señalizada, desde la capilla de Santa Marta es posible desviarse a la izquierda hasta encontrar la senda fluvial del río Tomeza o dos Gafos, por la que seguiremos sin pérdida hasta el inicio de la ciudad, donde se sitúa el albergue público.

 

Nuestras sugerencias

-Si está abierta la iglesia de San Bartolomeu de Rebordáns no dudes en entrar, pues es una de las más antiguas de Galicia, de origen suevo o visigótico, y su románico del s. XI arcaizante (capiteles).

-Al pasar sobre la humilde Ponte das Febres recuerda al dominico San Telmo, que pese a ser natural de Frómista (Palencia, Camino Francés) acabó siendo el patrón de Tui y de los navegantes. Aquí, con los síntomas de la peste, conoció que su final estaba próximo (1246).

-Si quieres comer plácidamente, hazlo con tus vituallas en el parque fluvial del Louro, antes de entrar a O Porriño, pero si lo que te va es la animación, busca una terraza en la Praza Maior y su entorno.

-Piensa que los estratos históricos se acumulan en el entorno de la capilla de Santiaguiño de Antas: hasta 60 dólmenes (antas) han sido localizados por la zona, y por aquí pasaba la vía romana XIX. Entre las aportaciones modernas un monumento al peregrino y otro de una melancólica ninfa. ¿Con cuál te quedas para el selfie?

-Consulta el horario de la circulación de los trenes por Redondela, porque si te cuadra será un espectáculo ver pasar lentamente el ferrocarril por el viaducto de Pontevedra, de 1884, sobre las casas y tu cabeza. El hermano mayor, o viaducto de Madrid, se ha ganado un merecido descanso.

-En Arcade, cuyo banco ostrero suministró los paladares de reyes y cortesanos, es casi un ritual probar las ostras, hoy cultivadas en bateas. Entre dos una docena entra en un visto y no visto.

-Aún retumban los cañones en Pontesampaio. Sitúate en la Guerra de la Independencia: la veterana tropa del mariscal Ney, en una orilla, y la mal organizada resistencia de guerrilleros, patriotas y estudiantes, de la otra, provistos de unos cañones de madera que al segundo disparo reventaban. Pues bien, al igual que a veces ocurre en el fútbol ganó David, y los gabachos se retiraron.

¿QUÉ HACER EN PONTEVEDRA?

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Pontevedra é boa Vila, da de beber a quen pasa, a fonte da Ferraría… (Cantiga popular)
mas no solo agua.

Pontevedra es una ciudad fascinante que se merece, al menos, un día completo para conocer su casco antiguo, e santuario de la Peregrina, el variado y entretenido museo provincial, sus parques, la zona de tapeo,…

Citas peregrinas

Santuario de la Virgen Peregrina. Concluido en 1794 por encargo de la cofradía del Refugio y la Divina Peregrina, el templo se alza sobre una planta en forma de vieira, y su fachada es convexa, algo impropio de un estilo neoclásico que aún siente querencia por el Barroco. La imagen, en su camarín, parece vestida para un baile versallesco en la corte de Louis XV. Misas: a diario a las 19,30 h (de peregrinos), domingo y festivos a las 13 h.

Lo imprescindible

Menudo casco antiguo! ¿Podrá superarlo Santiago? En monumentalidad si, pero no tanto en armonía y pulcritud, porque aquí todo está impecable, y no se ve ni un coche. Reconocimientos muchos, así el Premio Europeo de Movilidad (2013) o el Hábitat de la ONU (2014). Plazas como A Ferraría y, sobre todo, la de A Leña, son estampas que no olvidarás. Lo mejor es pasear sin prisa, y salir de la almendra murada para prolongar nuestros pasos por la alameda decimonónica. Ver Visit Pontevedra

-La iglesia de Santa María. Que fue del gremio de mareantes y ahora lleva el título de basílica menor, y en la que confluyen sin estridencia el gótico final o isabelino, los aderezos manuelinos y el plateresco de su fachada mayor.

Museo de Pontevedra. Una auténtica institución para la cultura gallega, distribuido en nada menos que seis edificios de diferentes épocas. Su fondo es de lo más variado: de los tesoros prehistóricos a las estatuas procedentes del Pórtico de la Gloria, y de la mejor pintura clásica a las artes decorativas, pasando por la cerámica de Sargadelos, obras de Castelao y otros artistas gallegos, y hasta una reproducción del camarote de la fragata Numancia.

Nuestras sugerencias

-Al mediodía puedes acercarte al mercado de abastos, donde además de conocer los mariscos y pescados de la ría y el Atlántico, podrás comer en su planta alta, que desde 2019 cuenta con un interesante espacio gastronómico.

-Si te gustan los cafés clásicos no dejes de acudir al Moderno, decorado con pinturas, donde se reunía la intelectualidad galleguista en las primeras décadas del siglo XX.

-Vete de vinos, cervezas y tapas por el casco antiguo, uno de los mejores de Galicia para practicar este sano deporte. La oferta es inmensa, ¡próxima a los 300 bares!

-Y si te quedas un día más en la ciudad cruza el río hasta A Xunqueira y visita el gran parque de A Illa das Esculturas, donde podrás localizar hasta 12 grandes intervenciones artísticas de los mejores creadores contemporáneos.

En Pontevedra suele ser habitual que te machaquen la cabeza, si aún no tienes claro por donde va tu Camino, predicando las bondades de la Variante Espiritual. Nadie niega que se trata de una bonita ruta por O Salnés y la Ría de Arousa, pero nunca fue un itinerario de peregrinos, y además da un rodeo considerable. No se debe confundir turigrineo con peregrinación por caminos históricos.

TRAMO PONTEVEDRA-SANTIAGO DE COMPOSTELA (65,2 km)

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Que gran protectora la Virgen Peregrina, tocada con la indumentaria de los romeros para acompañarnos en la ruta.

Abandonamos Pontevedra por el Puente del Burgo, que ya existía en época romana, para seguir por las Xunqueiras de Alba hasta la iglesia de Santa María de Alba. En paralelo a la vía férrea nos vamos a adentrar en una zona boscosa que tiene continuidad en los viñedos de Barro.

Una serie de cruceiros van balizando la ruta, que se aproxima al paradisíaco enclave de la Muíñada de Barosa, formada por un conjunto de molinos alrededor de unas cascadas y pozas para el baño.

Por un terreno llano alcanzamos Caldas de Reis, la villa termal, bajo los emparrados.

A partir de Caldas gana terreno el bosque, primero acompañando al río Bermaña hasta Carracedo, luego por el concello de Valga descendiendo al río homónimo hasta San Miguel.

Despedimos la provincia de Pontevedra bordeando la localidad de Pontecesures, cruzando el río Ulla y dirigiéndonos a Padrón, auténtica cuna de la tradición jacobea.

Hacia el final de Pontecesures verás el desvío señalizado al convento franciscano de San Antonio de Herbón, que actualmente acoge un albergue de peregrinos gestionado por los Amigos del Camino. Desde Herbón está señalizada la carretera que baja a Padrón para enlazar con el Camino.

En el trayecto entre Padrón y Santiago se suceden los lugares de interés: primero la antigua catedral de Iria Flavia, más adelante el santuario mariano de A Escravitude con su fuente santa, poco después el pazo do Faramello y, en sus inmediaciones, el Castro Lupario; y también próximo el cruceiro de Rúa de Francos, con pervivencia de bosquetes autóctonos que nos fascinan.

Desde Osebe el terreno está muy urbanizado hasta Santiago, y sobre todo a partir de Milladoiro, desde donde antaño se descubrían por vez primera las torres de la catedral.

Y que buen hermano el vino de las Rías Baixas, y en particular ese príncipe Albariño, alegría del espíritu y disculpa para hacer amigos.

La entrada en la ciudad de Santiago de Compostela se hace cerca de las ruinas del castillo de A Rocha Vella, ante la puerta del monasterio de Conxo y por el Ensanche, que nos conduce a la Porta Faxeira y la catedral.

 

Nuestras sugerencias

-El desvío hasta la Muíñada de Barosa es mínimo, y la recompensa enorme. Puedes refrescar los pies en su poza, extasiarte ante la hermosa cascada, comer en la taberna instalada en un molino o en los merenderos dispuestos a la sombra. Son las pequeñas sorpresas del Camino, placeres que siempre se recuerdan.

-En Caldas de Reis, que pronto contará con unas pozas termales públicas para el baño, posee un gran parque botánico, junto al río Umia, ideal para el tiempo de relax.

Padrón es un compendio de la leyenda jacobea: 1. En la iglesia de Santiago, pródiga en iconografía santiaguista, bajo el altar mayor debes contemplar el pedrón, ara romana a la que los discípulos de Santiago ataron su barca; 2. Al otro lado del río, por una escalera puedes ascender hasta la capilla del Santiaguiño do Monte, lugar en el que el apóstol habría predicado y donde hizo brotar, entre unos peñascos, una fuente.

 

…saltando en tierra los discípulos de Santiago, la ataron [la barca] a un grueso pilar de piedra que estaba en el desembarcadero, el cual está ahora en la Iglesia de Santiago, que está a doscientos pasos de este desembarcadero, debajo del Altar mayor, donde es visitado, y reverenciado por este respeto de todos los peregrinos. (Mauro Castellá Ferrer, 1610)

 

-La dimensión literaria de Padrón (Macías O Namorado, Camilo José Cela) tiene su máximo exponente en Rosalía de Castro, auténtico mito de las letras gallegas. Su Casa-Museo, distante 1 km del centro, es un auténtico santuario. Si quieres conocer el alma de Galicia no dejes de visitarla, entenderás muchas de las claves del país que recorres.

-Entra en la que fue catedral de Santa María de Iria, de puerta gótica, torres escalonadas inspiradas en las pirámides azteca como las del claustro de la catedral de Santiago, y a su vera el melancólico cementerio de Adina, en la que reposa el nobel Camilo José Cela.

-Si quieres seguir sano bebe agua de la fuente del santuario de A Escravitude, sobre la que se alzó la escalinata que accede a esa fachada barroca, prodigiosa, que es como la del Obradoiro, pero a escala.

-Un desvío más te recomendamos, antes de subir la calzada de O Faramello, hasta el gran Castro Lupario (600 m), asociado a una malvada reina que hizo todo lo posible para frustrar el enterramiento del apóstol, pero que al final acabó convirtiéndose. Un gran yacimiento arqueológico rodeado de carballeiras.