después del camino

SABER MÁS Y MÁS COSAS SOBRE EL CAMINO

-Hay a quienes os picará la curiosidad intelectual, y que una vez completado el Camino, si no lo habéis ya hecho antes, os dispondréis a devorar diferente tipo de información sobre la peregrinación compostelana. El repertorio es inmenso, nos podríamos pasar años leyendo sin parar noticias, artículos y libros de las temáticas más variadas, diarios, ficción, historia, arte, música, derecho, psicología, gastronomía, y además sobre los diferentes itinerarios. Y lo mismo cabe decir sobre la producción audiovisual (música, documentales, series, películas…). Es, desde luego, una forma de mantenerse en contacto con la experiencia, aunque en muchos casos pensarás que tú ya sabes más cosas del Camino de lo que otros te puedan contar.

PUBLICAR MI DIARIO DEL CAMINO

De ningún modo podemos considerar que sea una mala idea, porque es algo que muchos peregrinos inquietos ponen en práctica, sobre todo a partir de las redes sociales o en forma de blogs. La necesidad surge, por una parte, de la peculiaridad e intensidad de la experiencia, para muchos peregrinos una gran aventura, tanto que se llega a valorar como una de las mejores cosas que se han hecho en la vida. También es cierto que hoy en día somos muy individualistas, y que a veces nos dejamos llevar por el egocentrismo.

Por lo tanto, piensa si en realidad vas a aportar algo original o nuevo, porque desde luego no tiene mucho sentido, narcisismo aparte, relatar de forma cansina y reiterada lugares comunes (me levanto, hago la mochila, camino, me alimento, hablo con otros peregrinos, llego al albergue, cuento alguna anécdota, duermo mejor o peor, y vuelta a comenzar). Seguro que en tu idioma ya hay bastantes libros publicados, léelos antes y después tírate a la piscina, mejor con agua.

PREPARAR EL PRÓXIMO CAMINO

El Camino engancha.

La anterior es una frase muy difundida entre los peregrinos, que una vez que entramos en la ruta, y somos partícipes del ambiente que en ella se respira y sus claves, nos sentimos a la vez seducidos y abducidos. Las razones son múltiples, pero es cierto que en el Camino se viven de forma espontánea muchos ideales, en ocasiones próximos a la utopía, y que se mantienen valores que en la sociedad han prácticamente desaparecido. Al mismo tiempo es un espacio propicio para el encuentro con uno mismo, para reflexionar, y desde luego muy sano para el cuerpo y la mente; se suele aludir al “viaje interior”.

La consecuencia es clara: muchísimos son los repetidores, y no solo la segunda vez, sino que se vuelve al Camino continuamente, siempre que se pueda, posiblemente variando de itinerario.

Preparar el siguiente Camino es una espera emocionante, y cada experiencia será siempre diferente, aunque sigamos la misma ruta, a las precedentes.

REGRESAR COMO VIAJERO

Tengo que volver para poder conocer este lugar más a fondo.

Otro propósito de todo peregrino curioso y con apetencias culturales, pues en el Camino no actuamos como turistas, ni siquiera como viajeros, y carecemos de tiempo y energía para visitar tantos monumentos, pueblos, ciudades, espacios naturales.

Hay peregrinos que ni siquiera tienen tiempo para conocer el interior de los grandes monumentos declarados Patrimonio Mundial, así catedrales o monasterios, y esto deja un mal sabor de boca. Otros si que se detienen, sobre todo los extranjeros venidos de lejos, en las ciudades monumentales, porque saben que no les será fácil regresar dado el coste del viaje.

En cualquier caso, si vuelves al Camino para aprobar aquella asignatura pendiente, es muy probable que ya lo hagas como un viajero cultural, raramente como un turista.

MANTENER CONTACTO CON OTROS PEREGRINOS

Por supuesto está la propia agenda de amigos, a veces muy estrechos, que cada uno haya hecho en el Camino. A ellos se podrán sumar otros muchos en las redes sociales, ya que existen numerosos grupos activos del Camino, por países o lenguas, que día a día intercambian información, comentan sus puntos de vista y aportan su experiencia para que otros puedan aprovecharla.

El mundillo del Camino está muy vivo, baste señalar que los foros de American Pilgrims o Camino Forum cuentan con miles de personas inscritas.

SER MIEMBRO DE UNA ASOCIACIÓN O COFRADÍA JACOBEA

Sería un peldaño más en el compromiso con el Camino. Las cofradías tienen un carácter religioso, y las asociaciones son laicas, pero descontado el criterio devocional de las primeras, sus objetivos son comunes.

Desde que en 1950 se creo en París la Societé Française des Amis de Saint-Jacques de Composelle, decana de las asociaciones jacobeas, cientos de ellas han nacido en España, Europa y el mundo, estando hoy presentes en los cinco continentes. Muchas de ellas figuran en el registro de la Xunta de Galicia.

Busca la más próxima, o la que tenga un estilo y actividades más afines con tus intereses, y participa en ella para revivir la peregrinación, divulgar el Camino, ayudar a otros peregrinos, señalizar las rutas, trabajar como hospitalero, etc.

PARTICIPAR EN CONCURSOS DE TEMÁTICA JACOBEA

Este es otro mundo lleno de posibilidades, pues tanto los organismos públicos como las asociaciones jacobeas convocan anualmente un gran número de concursos, entre los más habituales los de relatos o fotografía. [Enlace a Actualidad/Opiniones, Avisos]

ASISTIR A FOROS, SIMPOSIOS, ENCUENTROS O CONGRESOS DEL CAMINO

Es una opción en la tercera fase, indicada para espíritus no solo curiosos y deseosos de aprender más y más, sino también participativos, para estar al día sobre los avances de la investigación y del debate sobre el fenómeno de la peregrinación. Se convocan con bastante antelación, para que se pueda programar el viaje y la estancia, y en diferentes países del mundo. Más allá del mundo académico, las asociaciones también suelen realizar encuentros de peregrinos por áreas. [Enlace a Actualidad/Opiniones, Avisos]

SER HOSPITALERO VOLUNTARIO

Quiero devolver al Camino parte de lo que me ha dado.

Otra frase clásica de los peregrinos más comprometidos, que siempre hablan de devolver una parte, pues todo lo ven como imposible, es hacer algo por los demás peregrinos. Sobre este agradecimiento se ha construido la moderna hospitalidad, de la que una catalana, Lourdes Lluch, fue pionera al dedicar sus vacaciones, en 1990, a acoger peregrinos en una casa que había alquilado en Hornillos del Camino.

Desde entonces los hospitaleros voluntarios se han organizado en colectivos, aunque también hay albergues que los requieren por libre. Básicamente harás lo que otros hicieron en su día por ti: tener el albergue limpio y en buen estado, informar a los que llegan, ayudar en lo que se pueda a quienes lo necesiten, preparar tal vez la cena y el desayuno, organizar alguna actividad o visita para los peregrinos, transmitir los valores del Camino, etc.

La vivencia de los hospitaleros, que es como estar en el Camino al otro lado de la barrera, suele ser muy satisfactoria, y cada vez son más los que repiten, e incluso aquellos que, por no tener trabajo en ese momento, o haberse jubilado, se encargan por períodos más largos de una albergue determinado, aunque lo habitual es que se trabaje entre una semana y quince días.

COLABORAR CON ANDANTES

Esta es la última forma de seguir en contacto con el Camino que se nos ocurre. A falta de un foro, siempre desigual y difícil de gestionar, os proponemos que nos enviéis vuestros escritos, que publicaremos en una sección titulada PEREGRINOS, sobre cualquier asunto que consideréis de interés.