camino inglés

El denominado CAMINO INGLÉS es el más corto de los itinerarios jacobeos, pues discurre únicamente por Galicia, sin salir de la provincia de A Coruña.

Su justificación histórica está en las peregrinaciones por mar procedentes del Norte de Europa, y más concretamente desde Inglaterra, muy relevantes en la Baja Edad Media.

El principal puerto receptor de peregrinos, sobre todo en los siglos XIV y XV, antes del cisma anglicano de Enrique VIII de Inglaterra, era A Coruña. Sin embargo, y dada la cercanía de esta ciudad a Compostela (75 km), hoy es Ferrol, segundo puerto en importancia del Golfo Ártabro, el que se ha convertido en inicio mayoritario de esta ruta (116 km a Santiago).

Actualmente, según datos de la Oficina de Peregrinación de Santiago, recorren el Camino casi 16.000 peregrinos al año (2019), lo que supone el 4,5% del total. La cifra no ha parado de crecer en los últimos años. Por su parte, Ferrol es la 5ª localidad de la que parten más peregrinos.

En el Camino te encontrarás con la obra de aquel noble y gran caballero medieval, D. Fernán Pérez de Andrade “o Bó”, que levantó para ti siete puentes, siete hospitales, siete monasterios, siete iglesias…

Por Galicia, aunque caminemos cerca de la costa, siempre hay colinas y cuestas, pero en general hablamos de un trayecto fácil, sin grandes obstáculos salvo el escalón entre la comarca de As Mariñas y la Terra de Ordes, que se supera más abruptamente por el ramal procedente de A Coruña.

Por lo tanto os proponemos un Camino asequible a todos, con indudables atractivos costeros y dulces paisajes de interior dominados por pastizales, cultivos y, sobre todo, bosques.

En el plano monumental contamos con las ciudades de A Coruña, cuyo faro romano es Patrimonio Mundial de la Unesco, y Ferrol, urbe de la Ilustración que también es candidata al mismo reconocimiento. Completan este panorama dos poblaciones históricas relevantes: Pontedeume y Betanzos.

Has de saber también, pues no es bueno engañar a nadie, que abundan las zonas urbanizadas, y que tendrás que atravesar algunos polígonos industriales, caminar al borde de autopistas y pisar más asfalto del que desearías, aunque te ofreceremos alternativas.

Mas no descuides, buen amigo, llenar tu barriga con las delicias que te ofrece la tierra: los pimientos de O Couto, el pan de Neda, la costrada de Pontedeume, esa deliciosa tortilla de Betanzos, los grelos de Monfero y Ordes…

La oferta de albergues no es aún muy grande, pero los alojamientos alternativos suelen hacer buenos precios a los peregrinos. En temporada estival es conveniente reservar, sobre todo en el sector costero de Pontedeume, que es el más turístico.

Desde Ferrol puede completarse el Camino Inglés cómodamente en cinco jornadas, y desde A Coruña en tres o cuatro. Quien no conozca el terreno es recomendable que dedique al menos un día a la ciudad de partida, sea Ferrol o A Coruña, y otro, por supuesto, a Santiago de Compostela. En una semana tendrás el Camino Inglés completo.

 

¿CÓMO LLEGAR A FERROL O CORUÑA?

-Lo más rápido pasa por llegar al aeropuerto coruñés de Alvedro (LCG), conectado con Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Alicante-Elche, Bilbao, Palma de Mallorca, Gran Canaria, Tenerife o Londres. Tendrás que bajar a la ciudad, distante 8 km, en bus de Autos Calpita, con servicio cada 30 min, de 7,15-21,45 h, hasta el casco antiguo (Hospital Abente y Lago), por 1,55 €, o taxi (20-25 €). Aquí ya puedes comenzar tu Camino, o desplazarte a Ferrol en bus de Arriva o, más lento, en tren de Renfe, a Ferrol.

-Desde el aeropuerto Rosalía de Castro (Santiago) tendrás que bajar a la ciudad en bus de Empresa Freire , cada 30 min día y noche, por 3 €, y de la estación de autobuses continuar a Ferrol de Monbus, trayecto de 1 h 20 min, 8 €. Desde el aeropuerto también hay un bus de Travidi directo al centro de A Coruña, lu-ve a 10,30 h y 22,15 h, fs. solo el segundo. Otra opción es ir a Coruña en tren, con buen servicio (30 min, 7,60 €), pero a Ferrol no compensa.

-A Coruña o Ferrol también se puede llegar en tren o autobús desde diferentes ciudades de España, Portugal y otros países de Europa.

tramos

¿QUÉ HACER EN FERROL?

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Citas peregrinas (obtener la credencial)

-La Oficina de Atención al Peregrino Vía Compostellam. Paseo da Mariña, s/n. Telf. 981 944 252. En el lugar de inicio de la ruta.

La concatedral de San Xián, donde de 10,30-13 h y 18-20 h nos atenderán en la sacristía. Misas a las 11 y 19,30 h, domingo también a las 13 h.

-La Oficina de turismo de la Plaza de España. Telf. 981 944 251.

-Como última alternativa está la Domus Ecclesiae (Rúa Miramar, s/n, Canido). Telf. 981 353 295. De lunes a jueves de 8,30-14,15 y 16-18,30 h, viernes solo mañana.

Atención, si no has podido conseguir tu credencial en Ferrol no llores. Tienes otra oportunidad en el albergue de Neda, ¡y además con el sello de Ferrol ya estampado!

Lo imprescindible

-El barrio ilustrado de A Madalena con sus calles tiradas a cordel, dos grandes plazas, y edificios de galerías, muchísimos, y modernistas de Rodolfo Ucha.

-La concatedral de San Xián, sobrio edificio neoclásico de Sánchez Bort, muy a juego con el estilo de la ciudad, donde no pegaría ni con cola una gótica.

-Los dos museos de la Armada, únicos en su género en España: el Naval, de carácter histórico, y Exponav, dedicado a la construcción naval.

Nuestras sugerencias

-Haz tu compra de víveres en el mercado de abastos de A Madalena, ubicado frente a la fachada de la concatedral. A diario de 7-16 h, los viernes hasta las 21 h, sábado hasta las 15 h. Abre también el tercer domingo del mes con la feria.

-Date un paseo por el barrio de Canido, repleto de murales inspirados en las Meninas de Velázquez, con un curioso Museo de Historia Natural en su plaza, llena de terrazas.

-Visita alguno de los cafés con encanto y posterior sesión de tapeo por las calles del centro (ver listados) o cruzando la ría en lancha a Mugardos (de julio a septiembre, ida cada hora y vuelta a las medias, de 11-14 y 16-20 h) para probar su célebre pulpo guisado, único en Galicia.

TRAMO FERROL-BETANZOS (48,8 km)

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Vamos a discurrir por el Golfo Ártabro, bordeando tres de las Rías Altas y cruzando varios puentes, algunos de los cuales fueron mandados tender por Fernán Pérez de Andrade en el siglo XIV.

 

No hables mal del puente hasta haber cruzado el río. (Proverbio)

[no prejuzguemos sin tener toda la información o la experiencia, ni hablemos mal de quien nos puede ayudar]

 

Una vez que dejamos atrás Ferrol, su barrio de Caranza y el polígono de A Gándara para rodear el fondo de la ría, hasta Neda nos espera un paseo placentero, en ocasiones un tanto artificial sobre los sucesivos paseos marítimos. Ahorrarás 500 m si en vez de cruzar el puente de piedra de Xubia utilizas el peatonal con dos arcos de tirantes.

¡Ni se te ocurra, peregrino, cruzar el puente de As Pías para atajar! Por aquí nunca pasó el Camino, y dejarás de mano Xubia, el monasterio de O Couto y Neda. Si no quieres caminar, mejor quédate en casa.

Neda, que tuvo más importancia que Ferrol en el Medievo, es un lugar elegido por muchos para hacer noche.

Entre Neda y Pontedeume se suceden las cuestas, y tras el polígono empresarial de Vilar do Colo, que se ha comido la traza histórica del Camino, dos cruces, peligrosos, de la N 651, un auténtico tormento.

Qué tentación, desde Pontedeume, la de desplazarte por unas horas a las Fragas do Eume, bosque mágico caducifolio presidido por un monasterio en ruinas…

Bajando a Cabanas verás un desdoblamiento del Camino, con una variante a la izquierda que cruza la nacional en un lugar con más visibilidad. Si eres muy miedoso puedes tomarla, pero tiene más cuestas y harás 1,4 km más.

Pontedeume, a la que se accede por un largo puente de origen medieval, es una de las localidades más bonitas y animadas del Camino Inglés, y por ello suele ser fin de etapa.

La salida de Pontedeume nos hará sudar, una cuesta que recordaremos incluso después de haber llegado a Santiago. Por fortuna, los primeros bosquetes y el medieval ponte Baxoi se interponen antes de llegar a Miño, que dispone de una playa de cine.

Más apacible y rural es el trayecto de Miño a Betanzos, por momentos un balcón sobre la ría homónima y sus marismas.

Betanzos es, sin duda, el conjunto histórico que mejor refleja el espíritu de la peregrinación medieval, pues conserva su traza urbana de aquella época y tres iglesias góticas.

 

Nuestras sugerencias

-Descansa en el paseo arbolado de la playa de Caranza, verás a la gente mariscar en la ría.

-Échale un ojo a la cabecera románica del monasterio de San Martiño de Xubia o do Couto, y si tienes la fortuna de pasar el fin de semana podrás entrar a la iglesia, que abre por la mañana.

-Entra a saludar al Cristo de la Cadena (iglesia de Santa María de Neda), del siglo XVI, que fue rescatado del furor anglicano y vendido por el capitán John Dutton.

-En Neda disfruta de su Rúa Real porticada, contempla el cruceiro gótico inmediato a la iglesia de San Nicolás, y no dejes de probar su pan artesano, uno de los más afamados de Galicia.

-Todo parece un poco de broma en Fene: además de contar con un Museo del Humor (entrada gratuita), en su parque de Castelao, junto al Camino e ideal para el descanso, hay un monumento al Payaso.

-Si vas sobrado de tiempo desvíate 400 m hasta la playa de A Madalena en Cabanas, acompañada de un delicioso pinar (en Pontedeume no hay playa, ¡vaya, vaya!).

Pontedeume te va a seducir si das un paseo por el puerto, entras en la torre medieval de Os Andrade o te pierdes por las callejas de su casco antiguo, subiendo hasta la iglesia de Santiago, con una bella imagen medieval sedente del apóstol (siglo XIV).

-Es tu última oportunidad para darte un chapuzón, o tomar el sol, en un arenal de categoría: la Playa Grande de Miño.

-Antes de bajar a Betanzos párate un instante en Betanzos Vello para conocer la iglesia románica de San Martiño de Tiobre, y ya a las puertas de la ciudad entra en el Santuario de Nosa Señora do Camiño (siglo XVI), que por algo es nuestra protectora.

Betanzos es mucho Betanzos: 1. Un casco histórico medieval lleno de plazuelas, calles en cuesta, galerías, puertas de muralla; 2. Tres templos góticos, Santa María, Santiago y San Francisco, cada cual más interesante; 3. El sepulcro de Fernán Pérez de Andrade o Bó, sostenido por un oso y un jabalí, en la iglesia de San Francisco; 4. Un parque enciclopédico indiano repleto de curiosidades; 5. La plaza de los Hermanos Naveira, con sus soportales y terrazas, que el domingo se llena de actividad con la feria; 6. El emergente vino de Betanzos, elaborado con la uva Branco lexítimo; 7. La archiconocida tortilla de patata local, poco hecha por dentro; 8. Y una zona de tapeo de gran sabor en As Calexas y aledaños.

TRAMO BETANZOS-SANTIAGO DE COMPOSTELA (66,7 km)

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Desde la comarca de As Mariñas, declarada por la Unesco Reserva de la Biosfera, habrá que subir el escalón que la separa de la Terra de Ordes, una meseta agroganadera por la que avanzaremos mucho más rápido hasta Compostela. A partir de Hospital de Bruma, donde hubo una alberguería para peregrinos desde el siglo XII, todo será coser y cantar, pero no nos confiemos…

 

El que todo lo juzga fácil encontrará la vida difícil. (Lao Tsé)

 

Si creemos que desde Betanzos ya todo es cuesta arriba estamos engañados, porque de lo que se trata es de salvar una serie de valles transversales, el más importante el del río Mero, antes de llegar a Cos.

Entre Cos y Presedo la delimitación del Camino es un desastre, 4 km de carretera sin arcén, pero existe una variante mucho más segura y hermosa que te recomendamos encarecidamente.

El terreno forestal se impone, y tras el embalse de Beche tenemos el tramo más fuerte de ascenso hasta As Travesas, ya muy cerca de Hospital de Bruma, lugar emblemático del Camino Inglés.

Tramo negro el que sigue la carretera AC 542 al salir de As Travesas: 1,6 km sin arcén, a menudo envuelta en la niebla y con largas rectas. Seamos prudentes, porque hay alternativa histórica, pero está mal señalizada.

Aldeas agrarias, con topónimos viarios (A Rúa, A Calle), se suceden entre Bruma y A Baxoia. Los campos abiertos, de praderas y cultivos, dan paso al bosque a partir de Casanova, que cuenta con un excelente albergue público.

Entre A Baxoia y Sigüeiro han puesto el Camino al borde de la autopista AP 9, horrible compañía durante 1 hora de marcha. La alternativa por una vía forestal es fácil de seguir: una larga recta entre los eucaliptos. Por cierto, desde A Calle hay 13 km sin servicios de ningún tipo.

Grandes eucaliptales, y un polígono empresarial, preceden a Sigüeiro, moderna capital del concello de Oroso nacida alrededor del puente medieval mandado tender por Fernán Pérez de Andrade o Bó. Entramos en ella por un hermoso parque en el que se recuerda a varios peregrinos históricos.

Una idea para que no se te haga tan corta la experiencia: ¡seguir de Santiago hasta Fisterra y Muxía, configurando así un Camino Atlántico con inicio y fin en el mar! 12 días serán suficientes para todo.

Desde Sigüeiro el Camino iba hasta 2017 a la izquierda de la N 550 por pistas forestales, pero han cambiado la traza por una insulsa zona de concentración parcelaria. La antigua aún se puede seguir.

En la recta final el paisaje se ve alterado a medida que nos aproximamos a la ciudad, que tras haber cruzado un mágico robledal nos recibe con el polígono industrial del Tambre. Superado el cementerio de Boisaca y el barrio de Meixonfrío, entramos en el casco antiguo desde San Caetano, bajando por las rúas de Basquiños y Santa Clara para alcanzar la catedral por las rúas da Troia y Acibechería. Estamos, no ha sido difícil, en Santiago de Compostela.

 

Nuestras sugerencias

-El Mesón-Museo Xente no Camiño, en Presedo, es un imprescindible punto de encuentro decorado con las pinturas de temática medieval de Alfredo Erias.

-Pocos lugares con más fuerza simbólica que Hospital de Bruma, un centro que ya existía en 1140 justo al final de la cuesta, y que hoy revive su historia con su heredero, un albergue.

-Aunque no lo elijas para pernoctar, detente un instante en el albergue de Casanova (Poulo), meritoria rehabilitación de una antigua casa rectoral.

-Pese a la imagen de barrio periférico que tiene Sigüeiro, te va a recibir con el parque de O Carboeiro, donde se rinde homenaje a peregrinos ilustres de otro tiempo. Y junto al río Tambre, con el puente medieval aún en servicio, hay una deliciosa senda que, aguas arriba, se prolonga hasta la isla de O Refuxio.

-Inesperado el último bosque antes de Santiago en torno al río Sionlla, tanto por la nueva traza de O Barral como por la antigua de Formarís, con un robledal mágico tras el Hotel Castro.

¿QUÉ HACER EN A CORUÑA?

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Citas peregrinas

-Expiden la credencial en la iglesia de Santiago, de donde parte oficialmente el Camino. Despacho parroquial de lunes a viernes de 11,30-13,30 y 18,30-19,30 h. Misa diaria a las 20 h, domingo y festivos también a las 12,30 h.

-Información sobre la ciudad en la Oficina municipal de Turismo. Plaza de María Pita, 6. Telf. 981 923 093.

Lo imprescindible

A Mariña, con sus blancas galerías, se asoma al puerto donde atracaron los barcos que traían a los peregrinos. Tras ella está la armónica Plaza de María Pita, con el monumento a la heroína que combatió a los hijos y nietos de aquellos peregrinos, que intentaron conquistar la ciudad al mando de Drake en venganza por la Armada Invencible. A un paso la Ciudad Vieja, núcleo medieval con su iglesia de Santiago, la colegiata de Santa María o el Jardín de San Carlos donde reposa otro inglés, el general Sir John Moore, muerto en la batalla librada contra los franceses a las puertas de la ciudad. Ingleses amigos, ingleses enemigos, ingleses…

 

Debemos aprender a navegar entre falsos amigos y verdaderos enemigos. (Paulo Coelho)

 

-La torre de Hércules, único faro romano aún en funcionamiento y revestida en el siglo XVIII, que fue declarada Patrimonio Mundial en 2009.

-El paseo marítimo, especialmente en su sector de la bahía del Orzán (playas urbanas), repleto de paseantes en cuanto sale un rayo de sol.

Nuestras sugerencias

-Una visita al castillo de San Antón, hoy Museo Histórico e Arqueolóxico, que ocupó un islote, ahora unido a tierra, y custodia algunos tesoros de la cultura castreña.

-Si te gustan los peces, pero no solo para comerlos, tú sitio puede ser el Acuario Finisterrae, donde hay una recreación del submarino del Capitán Nemo rodeado de especies atlánticas y tiburones.

-Perderse, hasta encontrarse, por las interminables y siempre animadas calles de los vinos, desde la Estrella a Troncoso pasando por Olmos, Galera, Barrera y La Franja.

VARIANTE A CORUÑA-HOSPITAL DE BRUMA (33,5 km)

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El faro que guiaba la navegación de los peregrinos llegados por mar ha dado nombre a su Camino, pero el protagonismo de la rada coruñesa antaño no se corresponde con el presente. La cortedad del trayecto a Compostela, y la complicada salida del área urbana, son sus demonios.

 

…Faro que alumbras al mundo alumbra mi vida. (Revolver).

 

Tan breve es este camino que ni siquiera vas a tener la oportunidad de que te torturen las ampollas…

La partida de A Coruña puede hacer perder la paciencia al más pintado, hecha la salvedad del paseo marítimo de O Burgo.

Una segunda prueba de resistencia llega al rodear el aeropuerto de Alvedro y su polígono empresarial, con nuevo premio al llegar a la iglesia de Santiago de Sigrás, un oasis.

Dos pazos, los de Drozo y Ancéis, se suceden antes de llegar a Sergude, con su impoluto albergue. Poco después cruzamos el río Barcés en Sarandóns, donde comienza una subida muy exigente hasta As Travesas, en la confluencia con el ramal procedente de Ferrol, ya muy cerca de Hospital de Bruma.

 

Nuestras sugerencias

O Burgo, con su iglesia románica de Santiago y puente medieval (según la leyenda uno de los siete mandados tender por Fernán Pérez de Andrade), se merece una atención, pues fue el primer puerto en recibir peregrinos. 

-Si está abierta no dejes de entrar en la iglesia de Santiago de Sigrás, donde te espera un Santiago barroco, sedente al modo gallego que para eso está en su casa. También te puedes sentar en el parque adyacente para recuperar fuerzas.

-En Sarandóns te sentirás como un rey al pasar ante la casa en la que pernoctó Felipe II, cuando hacía el camino inverso al tuyo en 1554 para embarcarse en A Coruña hacia Inglaterra: si aquí durmió el hombre más poderoso de su época, no podremos menos que sentirnos unos privilegiados.